La geotermia es una fuente de energía renovable que aprovecha el calor natural del subsuelo terrestre para climatizar edificios, generar electricidad o producir agua caliente sanitaria. Es una tecnología limpia, constante e inagotable, ideal para avanzar hacia la descarbonización energética.
Sí, la geotermia puede generar Certificados de Ahorro Energético (CAEs) siempre que se cumplan ciertas condiciones establecidas por la normativa vigente.
En primer lugar, es necesario que la instalación de geotermia sustituya a sistemas convencionales que consumen combustibles fósiles, como calderas de gas o gasoil. Este reemplazo supone una reducción directa de las emisiones de CO₂ y un incremento notable en la eficiencia energética del edificio o instalación.
Además, para que sea elegible, la geotermia debe incorporarse como una medida de rehabilitación energética en edificios ya existentes, no en construcciones nuevas. Esto se debe a que los CAEs están diseñados para incentivar la mejora y optimización del parque edificatorio actual.
Por último, el sistema instalado debe cumplir con los requisitos técnicos específicos definidos en el catálogo oficial del MITECO (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico). Este catálogo detalla las características que deben reunir los equipos y procesos para garantizar que realmente se produzca un ahorro energético medible y verificable.